Habló el hincha del Liverpool cruzó a Simeone tras el escándalo en Anfield: “Cobarde”
La tensión entre Diego Simeone y un aficionado del Liverpool durante el choque de Champions League en Anfield no quedó en el campo de juego. Tras la derrota del Atlético de Madrid por 3-2, el hincha identificado como Jonny Poulter difundió un video en sus redes sociales en el que explicó su versión del incidente y apuntó directamente contra el entrenador argentino.
Según Poulter, el conflicto comenzó después del gol del empate (2-2) del Atlético, cuando Simeone y uno de sus ayudantes celebraron de manera efusiva frente a la grada local. Esto desató la reacción de los hinchas ingleses, entre ellos él mismo, quien asegura que solo hizo un gesto obsceno y gritó: “Vete a la mierda”.
El fanático rechazó las acusaciones de insultos racistas o alusiones a la guerra de Malvinas, replicadas en algunos medios españoles: “Nunca hubo una mención de Malvinas ni nada racista por mí o por cualquier otra persona. Lo que pasó fue que Simeone no contestó y se fue, lo que dejó todo abierto a la especulación”. Incluso acusó al asistente de Simeone de haberlo escupido en medio del altercado.
La respuesta del Cholo Simeone
Por su parte, Simeone admitió que su reacción fue injustificable, pero explicó que sufrió insultos y gestos durante todo el partido: “El que tiene que estar en calma soy yo, pero te insultan durante todo el partido. No puedo decir nada porque soy el entrenador”.
El técnico argentino reveló su charla con el árbitro Maurizio Mariani: “El juez entendió la situación. Ojalá el Liverpool pueda mejorar esa parte y que, cuando identifiquen a la persona que hizo eso, tenga consecuencias”.
En conferencia de prensa, Simeone evitó dar detalles sobre los insultos recibidos: “No voy a ponerme a detallar porque eran los insultos. No está bien cuando reaccionamos, porque somos protagonistas. Soy una persona y reaccioné”.
El medio español Marca describió a Poulter como “el energúmeno del Liverpool que se enzarzó con Simeone”, mientras que el inglés aseguró haber recibido “una oleada de mensajes” tras el incidente. La polémica sigue abierta y expone nuevamente el debate sobre los límites de la pasión en las tribunas y la conducta de los protagonistas dentro y fuera del campo.
