El fallecimiento de Miguel Ángel Russo generó un amplio eco en el fútbol mundial, y entre los primeros en expresarse se destacó Gianni Infantino, presidente de la FIFA. A través de sus redes sociales, Infantino recordó al histórico director técnico xeneize con palabras que resaltaron no solo su trayectoria deportiva, sino también su fortaleza personal frente a la enfermedad que lo aquejaba.
“Un hombre de fútbol que dio todo por el deporte que tanto amó”, escribió el dirigente, subrayando la pasión y dedicación que caracterizaron toda la carrera de Russo, desde sus primeros pasos como jugador hasta su consagración como técnico en distintos clubes de Argentina y Sudamérica.
El mensaje de Infantino continuó destacando la figura humana detrás del entrenador: “Más allá de todos sus títulos, nos queda su impresionante fortaleza y espíritu de lucha”, agregó, enviando sus condolencias a familiares, amigos y a todos los que compartieron momentos con el entrenador dentro y fuera de la cancha. La publicación fue acompañada de imágenes de Russo en distintos clubes, mostrando tanto su rol como DT como su vínculo cercano con jugadores y colaboradores.
El homenaje de CONMEBOL para Miguel Ángel Russo tras su muerte
Paralelamente, CONMEBOL realizó un homenaje simbólico para despedir al exentrenador de Boca. La sede de la confederación amaneció con la bandera argentina a media asta, en señal de respeto y reconocimiento por la trayectoria de Russo y su influencia en el fútbol sudamericano.
Además, Nery Alberto Pumpido, Secretario General de CONMEBOL, se trasladó a La Bombonera para participar del velorio y representar a la entidad en la despedida, destacando la trascendencia de su legado. Estas iniciativas, tanto del máximo organismo del fútbol mundial como de la casa madre del fútbol sudamericano, reflejan la dimensión de la huella que Russo dejó en el deporte.
No se trató únicamente de sus logros y títulos, sino también del ejemplo de entrega, compromiso y fortaleza frente a la enfermedad. La conmoción generada por su muerte demuestra cómo su figura trascendió los clubes que dirigió y se convirtió en un referente del fútbol argentino, admirado y respetado por colegas, jugadores y dirigentes de todo el mundo.












