A un año de las elecciones presidenciales, Javier Milei aparece al tope de un ranking incómodo: el del peor presidente de la historia reciente. Así lo revela la última encuesta nacional presencial de CELAG Data, realizada entre el 30 de septiembre y el 20 de octubre de 2026 sobre 2000 casos en 27 localidades de 17 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
Ante la pregunta “Pensando en los presidentes de las últimas décadas, ¿cuál cree que fue el peor?”, el 28,6% de los consultados eligió al actual mandatario. El dato tiene un peso particular: Milei todavía no terminó su mandato y ya supera a dirigentes cuyos gobiernos quedaron asociados a crisis profundas en la memoria colectiva.
Detrás de Milei se ubicó Alberto Fernández, con el 23,6%, cinco puntos por debajo. Más atrás aparecen Mauricio Macri, con el 16,2%, y Cristina Kirchner, con el 16,0%, prácticamente empatados en el tercer lugar.
El resto de la lista muestra cifras mucho más bajas. Fernando de la Rúa obtuvo apenas el 7,5%, pese a que su gestión terminó con el estallido de 2001. Carlos Menem sumó el 4,3%, Néstor Kirchner el 2,1% y Raúl Alfonsín el 0,8%. Solo el 0,9% no supo o no quiso responder.
La diferencia entre Milei y Fernández supera el margen de error del estudio, que según la ficha técnica oscila entre +/- 0,9% y +/- 2,19%. En otras palabras, no se trata de un empate técnico.
Hay un matiz a tener en cuenta. La pregunta obliga a elegir un solo nombre, y mientras el rechazo al oficialismo se concentra en una única figura, la mirada crítica sobre el peronismo se reparte entre Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Néstor Kirchner, que en conjunto suman el 41,7%.
Aun así, que un presidente en funciones encabece la lista es una señal de alerta para un Gobierno que hizo de “la herencia” uno de sus principales argumentos. Ese relato tampoco termina de convencer: en la misma encuesta, solo el 21,4% atribuye los problemas económicos a “la herencia que dejaron los gobiernos anteriores”, mientras que el 40,9% señala directamente “el ajuste del gobierno de Milei”.
El segundo dato que golpea a la Casa Rosada es la imagen personal del Presidente. Según CELAG, el 58,2% tiene una opinión negativa de Javier Milei, frente a un 38,6% que lo valora positivamente. Apenas el 0,5% dijo no conocerlo y el 2,7% no respondió.
La brecha es de casi 20 puntos en contra y se replica en la evaluación de la gestión. El 60,7% califica negativamente al gobierno libertario, contra un 38,7% que lo aprueba. Dentro del rechazo, el segmento más duro es el más numeroso: el 35,1% considera que la gestión es “muy mala”, frente a solo un 5,1% que la ve “muy buena”.
El balance de casi tres años de gobierno va en la misma dirección. El 51,1% sostiene que Milei “está haciendo una mala gestión y el país empeora”, mientras que apenas el 7,2% cree que “está haciendo una buena gestión y el país mejora”.
Fuente: eldestapeweb.com














