El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno dejará de enviar a Israel unos u$s4.000 millones anuales en asistencia militar y económica, y que la medida regirá desde que termine 2026. Lo hizo durante una entrevista con la cadena Fox News, en la mañana de las elecciones de medio término, y aseguró que la decisión fue pactada con el primer ministro israelí. “Ya acordamos que a fin de año dejamos de pagarle a Israel”, sostuvo el mandatario.
Según explicó, el entendimiento con Netanyahu se selló “hace meses” y no se trata de una decisión unilateral de Washington. “Se transformaron en un país muy exitoso. No lo necesitan”, añadió.
En diálogo con Fox & Friends, Trump relativizó el alcance del recorte y buscó despegarlo de un abandono del aliado. Aclaró que Estados Unidos va a “ayudar” a Israel si lo requiere, al que definió como un “gran aliado”, y planteó que el país de Medio Oriente puede comprar el armamento que quiera. “Lo que les damos, u$s4.000 millones en cosas y dinero, no lo necesitan”, resumió.
También contó que el planteo partió del propio Netanyahu, con quien lo habla desde hace un par de años. El presidente vinculó el giro con el clima político en su país. Sostuvo que la ayuda a Israel se convirtió en un tema de campaña para los demócratas y para sectores de la izquierda, y se preguntó por qué los republicanos deberían soportar los cuestionamientos de dirigentes como Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado por Michigan, a quien calificó de “lunático”.
El-Sayed describió las acciones israelíes en Gaza como genocidio y reclama el fin de la asistencia militar. Las objeciones al apoyo a Israel crecieron en ambos partidos desde el inicio de la guerra en Gaza. Hoy, la ayuda se rige por un memorando de entendimiento de diez años, vigente desde 2018, que prevé u$s3.800 millones por año y vence en 2028.
La idea de que Israel se desprenda de la asistencia estadounidense no es nueva. Netanyahu habló en reiteradas ocasiones de reducir de manera gradual esa dependencia y, en enero, planteó que se haría en un plazo de diez años. Sin embargo, nunca había hablado de un cronograma tan corto como el que describió Trump.
Días antes de las elecciones israelíes, el primer ministro había dicho en un canal local que había que “acostumbrarse” a que ese flujo de dinero no continuaría. Hasta el momento, la oficina de Netanyahu no se pronunció sobre los dichos del mandatario estadounidense. Tampoco está claro cómo se instrumentaría el corte, dado que la asistencia a Israel es una partida autorizada por el Congreso.
Fuente: c5n.com














