Cuando se trata de perder peso, el debate entre ajustar la alimentación o sumar horas de ejercicio cardiovascular lleva décadas sin una respuesta única. La evidencia científica de los últimos años, sin embargo, inclina la balanza con mayor claridad: controlar la dieta genera un déficit calórico más eficiente que el cardio por sí solo, aunque prescindir del ejercicio tiene consecuencias que van mucho más allá de la báscula.Los estudios más recientes coinciden en que la pérdida de peso a largo plazo no depende de elegir entre una opción u otra, sino de entender qué aporta cada estrategia y cómo se potencian mutuamente.La dieta lidera en la creación del déficit calóricoReducir la ingesta calórica es, en términos prácticos, la vía más…
Fuente: ver publicación original.
Fuente: infobae.com






