Dos gatos domésticos de raza mixta permitieron documentar la primera aparición del síndrome de Marfan en felinos. El hallazgo, publicado en Scientific Reports, surgió a partir del estudio de los hermanos Gary y Shaggy, cuyos rasgos físicos y problemas clínicos remitían a un trastorno que hasta ahora se asociaba con seres humanos.El trabajo reunió a especialistas de la Facultad de Medicina Veterinaria de Cornell, el Instituto Baker para la Salud Animal, la Universidad de Gante, la Universidad de Pensilvania y el Centro Médico Veterinario Schwarzman de Nueva York. El equipo examinó a los animales, estudió sus tejidos y analizó su genoma completo hasta localizar una alteración en el gen FBN1.Ese gen contiene las instrucciones para fabricar fibrilina-1, una proteína esencial…
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