Cuando parecía que todo terminaría en igualdad y la final de la MLS quedaría a merced de la fortuna en los penales, Rodrigo de Paul llegó para poner el 2-1 ante Vancouver Whitecaps y convertir a Inter Miami en campeón de esa liga.
Con una notoria asistencia de Lionel Messi, el “motorcito” marcó el gol a los 71 minutos, desatando la locura en el Chase Stadium.



