Atención: IFAB analiza dos cambios clave que podrían revolucionar el fútbol argentino
El fútbol argentino podría experimentar cambios significativos en su dinámica a partir del próximo año, a raíz de dos propuestas que analiza la International Football Association Board (IFAB), responsable de establecer y preservar las reglas del juego. Las modificaciones tienen como objetivo mejorar la justicia en las decisiones arbitrales y agilizar los partidos, especialmente en situaciones que históricamente generaron polémicas.
Ambas medidas, de implementarse, podrían modificar sustancialmente la manera en que se arbitra y se juega en el fútbol argentino, con un impacto directo en la estrategia de los equipos y la velocidad del desarrollo de los encuentros. El organismo planea debatir estos cambios a partir de enero de 2026, dejando abierta la posibilidad de que sean adoptados por las principales ligas del mundo, incluida la Liga Profesional de Fútbol (LPF).
Revisión de segunda tarjeta amarilla
El primer cambio se refiere a la revisión de la segunda tarjeta amarilla mediante el VAR. Hasta ahora, la tecnología solo podía intervenir en goles, penales y tarjetas rojas directas, pero se han registrado numerosos errores en amonestaciones que derivan en expulsiones injustas. La propuesta permitiría que el árbitro revise una segunda amarilla en tiempo real, evitando que un jugador sea expulsado de manera incorrecta.
Un ejemplo reciente de la necesidad de esta regla se dio en el partido entre Barracas Central y Boca Juniors, donde Iván Tapia recibió una expulsión por doble amonestación que posteriormente generó polémica. Con la nueva norma, el árbitro podría confirmar o revertir la decisión gracias al VAR, garantizando mayor equidad en el campo de juego.
Demoras en el juego
El segundo cambio apunta a controlar las demoras intencionales de los futbolistas para poner la pelota en juego. Inspirada en la regla de los ocho segundos para arqueros -que sanciona el saque de arco si no se ejecuta a tiempo-, la IFAB planea aplicar un tiempo límite similar a laterales y saques de meta.
Esto reduciría tácticas de dilación, especialmente por parte de equipos que van ganando, y contribuiría a mejorar el promedio de tiempo efectivo de cada partido, acortando interrupciones y fomentando un juego más fluido.