Entrar a una fábrica de vehículos hoy recuerda una escena de película: brazos robóticos que se mueven con precisión, máquinas conectadas y procesos que avanzan en pocos segundos. Pero la imagen de una instalación vacía y dominada por robots todavía está lejos de la realidad.Las máquinas se concentran especialmente en labores repetitivas, de alta precisión o que pueden representar un riesgo físico. Las manos robóticas mueven piezas pesadas, aplican materiales y repiten una misma operación cientos de veces sin modificar la medida programada. En zonas como embalaje y movimiento de componentes hay menos personas porque una parte importante del esfuerzo mecánico pasó a los equipos automatizados.La reducción de trabajadores en algunas estaciones no significa que el componente humano haya desaparecido…
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Fuente: infobae.com






