Empresas de China se convirtieron en una nueva fuente de suministros para los rebeldes hutíes de Yemen, que ya dependían de armas y tecnología de Irán y que en las últimas semanas pusieron en jaque a Arabia Saudita y a una de las rutas clave del petróleo mundial, según un análisis del Wall Street Journal basado en informes de la ONU y datos de expertos en armas.Según el diario, las firmas chinas proveen bienes de “doble uso”, con aplicaciones civiles y militares, que resultan especialmente importantes para la tecnología de drones del grupo. El mismo análisis sostiene que la Fuerza Quds iraní empezó hacia 2015 a enviar componentes e instructores para que los hutíes aprendieran a fabricar sus propios misiles…
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.
Fuente: infobae.com










