Donald Trump salió con fuerza a defender la construcción de centros de datos para inteligencia artificial en Estados Unidos, justo cuando crece una rebelión política contra los megaproyectos por su impacto sobre las tarifas eléctricas. Hay inversiones por unos US$ 150.000 millones que ya fueron demoradas o canceladas. El presidente advierte que frenar el boom puede entregarle a China el liderazgo mundial de la IA.