Mayo fue un gran mes para las acciones, tanto en Wall Street como en Buenos Aires. Sólo los papeles privados le ganaron a la inflación. Las tasas fueron negativas. Los bonos mejoraron y el riesgo bajó al menor nivel en 6 años. Y el que se refugió en dólares se encontró con otro fiasco. Los que recurren a ese recurso ya llevan 23 meses seguidos con los billetes apolillándose en el colchón, pero siguen comprando.