OpenAI presentó GPT-6 Cyber, un modelo de inteligencia artificial especializado en ciberseguridad que puede detectar vulnerabilidades en programas informáticos, comprobar si pueden ser explotadas y ayudar a desarrollar soluciones para corregirlas.
La herramienta está diseñada para investigadores y equipos de defensa digital, aunque sus capacidades también plantean riesgos si se utilizan para atacar sistemas sin autorización.
La compañía informó que el modelo ya fue utilizado para encontrar 81 vulnerabilidades desconocidas y de alta gravedad en Mozilla Firefox. Los resultados fueron comunicados a Mozilla, que comenzó a trabajar en las correcciones y ya publicó parches para varios de esos problemas.
OpenAI también señaló que el sistema desarrolló exploits funcionales para 948 vulnerabilidades del kernel de Linux, el componente central que permite al sistema operativo administrar los recursos de una computadora.
El lanzamiento se produce en un momento en que las herramientas de inteligencia artificial pueden acelerar tanto la protección de redes como la preparación de ataques informáticos. Por esa razón, OpenAI clasificó a GPT-6 Cyber con un nivel de riesgo “Crítico” en ciberseguridad, según su marco interno de evaluación.
Qué puede hacer GPT-6 Cyber y cómo detecta vulnerabilidades
A diferencia de los modelos de propósito general, GPT-6 Cyber fue entrenado para realizar tareas especializadas de investigación de seguridad. Entre ellas se encuentran analizar grandes cantidades de código, identificar errores que podrían permitir el acceso no autorizado a un sistema y comprobar si una vulnerabilidad puede convertirse en una vía de ataque.
El modelo también puede desarrollar pruebas de explotación, conocidas como exploits, y proponer modificaciones para corregir los errores encontrados. Esto permite que los equipos de seguridad no solo reciban una alerta sobre una falla, sino que también dispongan de información técnica para evaluar su impacto y preparar una solución.
En el caso de Linux, OpenAI indicó que el sistema logró reproducir 1.724 vulnerabilidades y construir exploits funcionales para 948. La empresa informó que comunicó 304 hallazgos críticos a los responsables del proyecto, acompañados de posibles parches para su revisión.
Estos resultados muestran el potencial de la inteligencia artificial para acelerar auditorías que, de otro modo, podrían requerir semanas de trabajo especializado. Sin embargo, los hallazgos deben ser revisados por profesionales antes de incorporarse a los programas afectados.
Por qué OpenAI restringió el acceso al nuevo modelo
Debido a que GPT-6 Cyber puede desarrollar herramientas para explotar fallas informáticas, OpenAI decidió limitar su disponibilidad. Por ahora, solo pueden utilizarlo determinados clientes que hayan sido aprobados dentro de Daybreak Red, un programa destinado a investigadores y organizaciones que realizan pruebas de seguridad autorizadas.
Para acceder, los participantes deben superar verificaciones de identidad y cumplir requisitos de protección de cuentas. En el caso de las organizaciones, se contemplan medidas como la autenticación multifactor, el inicio de sesión único y la autorización de direcciones IP para utilizar la API. La empresa también prevé ampliar progresivamente el acceso a otros integrantes del programa.
La restricción responde a una preocupación concreta: una herramienta capaz de descubrir vulnerabilidades y construir exploits también podría facilitar ataques si cae en manos equivocadas. Por eso, OpenAI incorporó controles para bloquear solicitudes que impliquen actividades de alto riesgo contra infraestructuras críticas, servicios esenciales y sistemas industriales.
Una IA que debe respetar los límites de las pruebas
Otro aspecto central del desarrollo es que el modelo pueda trabajar únicamente sobre los sistemas autorizados por los investigadores. Para evaluar este comportamiento, OpenAI realizó pruebas en las que GPT-6 Cyber debía identificar vulnerabilidades sin intentar atacar otros servicios disponibles en el entorno de experimentación.
Según los resultados publicados por la compañía, el sistema respetó los límites establecidos en el 99,93 % de las pruebas sin instrucciones adicionales de seguridad. Cuando se activaron los protocolos de protección para su implementación, alcanzó el 100 % en esa evaluación. Estas cifras corresponden a escenarios controlados y no representan una garantía absoluta de que el modelo nunca pueda salirse de los límites asignados.
La compañía también recomienda utilizar entornos aislados, supervisión humana y herramientas que revisen las acciones antes de ejecutarlas. De esta manera, busca reducir la posibilidad de que una investigación legítima termine afectando sistemas ajenos o provoque daños.
Fuente: infobae.com














