En un encendido discurso en la Legislatura porteña, Leandro Santoro cuestionó con dureza el incremento de la violencia contra la comunidad LGBT+ tras la reciente agresión de un grupo de jóvenes -en su mayoría, menores de edad- a mujeres trans en los bosques de Palermo. Santoro conectó estos episodios de violencia física con el avance de discursos de odio legitimados desde las más altas esferas del poder político: «En estos días se pasaron varias líneas rojas. Por supuesto que la más terrible y la más inaceptable es la línea que se pasa cuando un grupo de pibes decide venir a los bosques de Palermo e iniciar una cacería humana solamente porque les molesta que haya personas que tengan una forma de vida distinta a la suya.
Pero eso sucede porque anteriormente se cruzaron otras», indicó». «No tenemos que rechazar y repudiar solamente la agresión física a las chicas trans de los bosques de Palermo. Tenemos que repudiar también lo que dio origen, lo que movilizó a esos chicos a que piensen que era legítimo, válido y entretenido para comunicar en redes», señaló, apuntando al Gobierno. Leandro Santoro, sobre la responsabilidad del Gobierno en los discursos y acciones de odio Seguidamente y en medio de un discurso encendido, el legislador señaló: «Tenemos que cuestionar la línea roja que se pasó el día que el Presidente de la Nación dijo que una persona transexual es un hombre que se disfraza de mujer.
Tenemos que cuestionar la idea de que una persona por el hecho de ser gay o de ser homosexual es un pedófilo. ¿Ustedes se piensan que esto es gratis, que de verdad se puede decir esto y no va a tener consecuencias sociales?». Y añadió: «Cagarse de risa permanentemente del que es distinto, humillarlo como una práctica sistemática para tratar de hacernos más fuertes en nuestra masculinidad.
Yo soy macho y entonces me cago de risa de vos». La crueldad como «clima de época» Ante un recinto que se propuso discutir lo ocurrido hace algunos días, Santoro agregó: «¿Por qué se puso de moda ser mala persona? Parece que si uno dice barbaridades es valiente. ‘Mirá, este se animó a decir lo que todos pensamos’.
¿Pero qué se animaron a decir? Los prejuicios que anidan en una sociedad reaccionaria». «Valentía es lo que hicieron hoy las chicas trans que vinieron a esta Legislatura con miedo a contarnos que fueron abusadas por la policía, que fueron prepoteadas por los clientes, que sufrieron la agresión de estos pibes, a contarnos que viven una vida de mierda porque les cuesta alquilar, estudiar y desarrollar una vida como la de cualquiera de nosotros», continuó indicando ante la atenta mirada de sus pares. La desigualdad económica dentro de las minorías y el rol del Estado Luego, el referente político subrayó cómo impacta la desigualdad económica dentro de las minorías: «Idealizamos a los poderosos y culpabilizamos a los débiles.
Pasa siempre. En la Ciudad de Buenos Aires hemos llegado a tener casos de grupos de pibes que atentaron contra personas en situación de calle. Es la misma crueldad, es el mismo machismo, es la misma idea de que la violencia es una forma legítima de vincularnos». «No es lo mismo ser una persona gay con dinero que ser una persona gay pobre.
Una persona pobre trans no tiene ninguna oportunidad de ser libre, ninguna. Por lo cual, el Estado no tiene solamente que garantizar la libertad individual absteniéndose de intervenir; tiene que intervenir para garantizar que esa persona discriminada tenga la misma libertad que cualquiera de nosotros», añadió. El llamado a la reflexión colectiva Finalmente, Santoro invitó a la Legislatura porteña a reflexionar sobre lo ocurrido: «No nos limitemos solamente a repudiar lo que pasó este sábado en el Rosedal.
Animémonos también a repudiar la manera en que los argentinos y las argentinas nos estamos tratando. Porque desde el rencor, el resentimiento, el odio, la humillación y la discriminación no se puede construir un país más justo».
Fuente: minutouno.com














