Mientras el bullrichismo y el PRO minimizan el impacto de las elecciones en Estados Unidos, la cúpula amarilla se reunió con Mauricio Macri a la cabeza para plantear exigencias al Presupuesto 2027 y blindar el rechazo a las reelecciones indefinidas en la provincia de Buenos Aires. En la previa de los comicios norteamericanos, los aliados del Gobierno argentino se muestran cautos. Nada va a cambiar, al menos de momento, en su relación con la Casa Rosada si Donald Trump recibe un mal resultado este martes. Todos sostienen sus posiciones mientras, al mismo tiempo, se reorganizan dentro de las fronteras argentinas para encarar el 2027, ya sea como alternativa o como una potente contraparte en la mesa de negociación con los libertarios.
El bullrichismo no ve que los comicios de medio término norteamericanos puedan generar grandes consecuencias en el plano interno, básicamente porque una posible derrota de Trump significará la derrota de una derecha que no es la que representa al proyecto en el que se referencia Patricia Bullrich, liberal. Por lo tanto, a menos que las urnas arrojen un resultado catastrófico, “no cambia nada en Estados Unidos”. De este modo, rechazaron que números adversos a los republicanos impliquen un debilitamiento de Javier Milei y, en consecuencia, habiliten una ruptura de la senadora con el modelo de La Libertad Avanza.
Desde el PRO, el secretario de Relaciones Internacionales del partido amarillo, Fulvio Pompeo, le dijo a El Destape que el espacio “está siempre en el mismo lugar, entendiendo los desafíos que tenemos como país por delante”. Hasta ahora, la fuerza fundada por Macri decidió acompañar al Gobierno de Milei, marcando los puntos de desacuerdo.
La última semana fue muy activa para el PRO en materia de política internacional a partir de la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, hecho que la Casa Rosada nunca reconoció. Para el espacio, la gestión en la materia “no se mide en discurso ni en ideología. Se mide en bienestar: más trabajo, más inversiones y exportaciones y más oportunidades que lleguen a cada familia”.
Bajo el principio de acompañar al Gobierno desde el Congreso sin descuidar los principios amarillos, explicaron en el entorno de Mauricio, “Lula es un presidente electo y el presidente Macri lo saludó como corresponde. El presidente Lula después le responde como corresponde, independientemente de que nosotros también tenemos nuestras diferentes miradas” respecto a las decisiones adoptadas por el jefe de Estado de Brasil. “Pero eso no hace que no tengas que reconocer a un presidente que gana una elección”.
Así, se rechazó cualquier distanciamiento estratégico, amparándose en la necesidad de sostener líneas históricas del PRO como el respeto a las instituciones y la libertad de expresión, sabiendo que acompañan el rumbo económico. “Pueden haber matices, como siempre lo planteamos, desde el principio, pero eso no es diferenciarse. No somos el Gobierno. Si hubiésemos sido el Gobierno, sí es una diferenciación. Pero nosotros somos PRO”, analizaron.
Macri reapareció este lunes con dos reuniones de alto vuelo en el universo PRO, donde volvió a haber otra distancia: siete demandas de reformas al proyecto del Presupuesto 2027. Mauricio reunió a su mesa ejecutiva durante casi dos horas. Estuvieron presentes Soledad Martínez, Fernando de Andreis, María Eugenia Vidal, Guillermo Montenegro, los legisladores nacionales Cristian Ritondo y Martín Goerling, y los gobernadores Jorge Macri, Rogelio Frigerio e Ignacio Torres. Los últimos dos de forma virtual, con muchos problemas de conectividad.
Como contó El Destape, no hubo definiciones sobre posibles alianzas, dado que aún resta definir si habrá o no PASO en 2027. En plan de intentar anticipar el escenario electoral del año que viene, se ratificó la postura amarilla de no habilitar las reelecciones indefinidas en Buenos Aires. Este lunes, Clarín publicó que el Gobierno analiza restaurar esa posibilidad para atraer a la UCR, y Diego Santilli, candidato de unidad entre el PRO y LLA, salió a desmentir esa versión en redes sociales.
Mientras se desarrollaba el encuentro, el PRO bonaerense comandado por Ritondo emitió un duro comunicado en contra de la reelección indefinida de intendentes. “No vamos a apoyar ninguna iniciativa” en esa dirección, dijo el partido y, al igual que lo hizo María Eugenia Vidal después, cargaron contra el kirchnerismo que “quiere volver atrás”.
Uno de los presentes le dijo a El Destape que la reunión fue un encuentro habitual de la mesa política, que no se reunía hacía tiempo. Sin embargo, pese al análisis general de la situación nacional y el contexto económico actual, advirtió: “No se abordaron cuestiones vinculadas a la provincia de Buenos Aires ni a ningún municipio o distrito en particular”, y aclaró que lo de las reelecciones indefinidas no fue parte de la conversación.
La situación bonaerense fue abordada a partir del mediodía, una vez terminado el encuentro del PRO nacional, aunque también participó Mauricio Macri. Al igual que en las últimas dos semanas, Ritondo y la conducción partidaria reunieron a intendentes, legisladores, concejales, consejeros electorales y referentes territoriales. Esta vez le tocó a la Segunda Sección Electoral, y la semana que viene será el turno de la Cuarta.
Según sostuvo Martínez en el encuentro, la intención es llegar fortalecidos al 2027 para “levantar bien alta la bandera del PRO y defender cada lugar donde hoy gobernamos”.
Fuente: eldestapeweb.com














