El primer ministro de Polonia, Donald Tusk defendió en un video en su cuenta de X, la intervención policial en el Tribunal Constitucional tras la suspensión de su presidente y atribuyó la crisis al grupo Ley y Justicia (PiS) y a “bots rusos”, mientras la oposición anunció que presentará una moción de censura contra su Gobierno.
“A todos nos resulta difícil entender qué pretenden los grupos de políticos y activistas de PiS y de Confederación que se empujan entre sí, desde Braun hasta Bąkiewicz. Llamemos a las cosas por su nombre. Desde hace años existen en Polonia organizaciones y políticos que quieren destruir la democracia y el Estado de derecho. No me corresponde hoy evaluar por qué lo hacen. Si es por codicia, estupidez o traición”, señaló en el video.
“Al final, el efecto es el mismo, y no es casualidad que encuentren apoyo en el mundo entre fuerzas prorrusas y que hoy, en este conflicto, se beneficien del apoyo de un ejército de bots rusos en internet. Es más, incluso han recibido elogios públicos del principal ideólogo del Kremlin”, agregó.
El conflicto estalló el viernes, cuando la jueza Anna Korwin-Piotrowska suspendió durante un mes al presidente de la corte, Bogdan Swieczkowski, y a su adjunto, Bartlomiej Sochanski. Korwin-Piotrowska tomó la conducción del organismo, una medida que Ley y Justicia calificó de ilegal.
La Policía se desplegó frente a la sede del tribunal en Varsovia, donde varios cientos de manifestantes reclamaron la restitución de Swieczkowski. Tusk defendió el operativo con una advertencia sobre la respuesta estatal ante los disturbios: “La forma de lograr la calma no puede ser ceder ante la ilegalidad y la violencia. Un Estado democrático debe ser fuerte y capaz de hacer cumplir la justicia”.
El primer ministro sostuvo que la mayoría parlamentaria intentó aprobar reformas para reconstruir el Tribunal Constitucional, pero que PiS y los presidentes Andrzej Duda y Karol Nawrocki bloquearon esas iniciativas. El Ejecutivo esperó el vencimiento de los mandatos de magistrados designados durante los gobiernos anteriores para impulsar nuevos nombramientos.
El Parlamento eligió a varios jueces, aunque Nawrocki solo tomó juramento a dos. Sobre eso, Tusk cuestionó la estructura de la corte surgida durante los mandatos de PiS: “Nadie tenía dudas de que el Tribunal, con la forma que le impuso PiS, no es un verdadero tribunal”.
Según el jefe de Gobierno, los nuevos magistrados siguieron sin incorporarse debido a la resistencia de la dirección del organismo. “Los jueces elegidos legalmente fueron bloqueados por el presidente Święczkowski y no pudieron comenzar a trabajar”, declaró. Tusk afirmó que, después de semanas sin avances, esos jueces resolvieron ocupar sus cargos y fueron atacados.
Bajo este contexto, Tusk descartó una negociación que equiparara las posiciones de quienes protestaron y de los jueces designados. “En ciertos asuntos no puede haber compromiso. Los gritos, las mentiras y las peleas no pueden ser fuente de derecho en Polonia y no lo serán”, afirmó.
La disputa por el Constitucional se arrastra desde 2015, cuando PiS intentó nombrar jueces para plazas que el Gobierno anterior ya había cubierto. Con el paso de los años, los candidatos respaldados por esa formación alcanzaron la mayoría dentro de la corte, cuya independencia fue cuestionada por juristas polacos e instituciones internacionales.
Nawrocki interrumpió un viaje oficial a Senegal para regresar a Varsovia. El presidente acudió a la sede del Tribunal Constitucional y convocó consultas urgentes con los partidos parlamentarios. A través de un mensaje leído por uno de sus colaboradores, denunció “una violación del orden público” y “una toma forzosa de un órgano constitucional”, y ordenó levantar el bloqueo policial.
Tusk reprochó la presencia del mandatario en el edificio y su enfrentamiento con Korwin-Piotrowska.
“El Estado de derecho se diferencia de la ley de la jungla en que la razón no la deciden los músculos ni la grosería”, afirmó. También sostuvo que “un político no puede entrar en la sede de un tribunal o del Tribunal Constitucional y dar órdenes o intimidar a los jueces, incluso si es presidente”.
En paralelo, el ex primer ministro Mateusz Morawiecki, dirigente de PiS, anunció que presentará una moción de censura contra Tusk. La propuesta plantea que el expresidente del Parlamento Marek Jurek encabece una administración técnica hasta la convocatoria de elecciones. “Es un político bien considerado y consolidado. También puede recibir el apoyo de amplios grupos políticos, calmar la situación y lograr un compromiso”, declaró.
La moción requiere al menos 46 firmas y un candidato alternativo al cargo de primer ministro. Para prosperar deberá sumar 231 votos en el Parlamento, que cuenta con 460 escaños. La oposición controla 212 bancas, por lo que PiS necesitará apoyos externos.
(Con información de Europa Press)
Fuente: infobae.com














