En 1975, Kiss escribió las estrofas de “C’mon and Love Me” en alrededor de media hora, bajo la presión de preparar un álbum nuevo luego de que las ventas de Hotter Than Hell se estancaran. Más de cinco décadas después, Paul Stanley todavía ubica a esa canción entre sus preferidas del repertorio del grupo.
El episodio ocurrió en una etapa de producción acelerada para la banda neoyorquina. Después de publicar dos discos en 1974, el grupo debió apurar el trabajo de su siguiente lanzamiento. El resultado fue Dressed to Kill, su tercer álbum de estudio, editado en marzo de 1975, que incluyó algunos de los temas más reconocibles de su primera etapa.
El aviso de la discográfica obligó a Kiss a componer sin demora
Stanley ubicó el origen de la canción en Los Ángeles, durante la gira de Hotter Than Hell. Al terminar un concierto, Neil Bogart, presidente de Casablanca Records, se acercó al grupo para informarles que el álbum había dejado de venderse y que debían regresar a Nueva York al día siguiente para comenzar a trabajar en otro.
El problema era que aún no tenían canciones nuevas. “Fue un concepto realmente interesante, sobre todo porque todavía no habíamos escrito ninguna canción nueva”, recordó Stanley en una entrevista con Guitar World.
Ya en Nueva York, Stanley y el bajista Gene Simmons establecieron una rutina de composición. Según contó el músico, ambos escribían cada mañana antes de que el baterista Peter Criss y el guitarrista Ace Frehley llegaran a los ensayos. Para entonces, el dúo ya tenía una canción para presentarles.
“No era inusual que escribiéramos una canción en una hora y media”, explicó Stanley al mismo medio. El método respondía a la urgencia del calendario: la banda necesitaba completar el repertorio de su próximo disco en poco tiempo.
La canción nació en una sesión de 30 minutos
Dentro de esa dinámica, “C’mon and Love Me” tuvo un proceso todavía más breve. Stanley calculó que las estrofas se escribieron en unos 30 minutos. La canción dura 2 minutos y 57 segundos, lleva su firma y tiene su voz principal; además, el músico interpretó el solo de guitarra de la introducción.
La velocidad de escritura no modificó la valoración que el cantante conserva sobre el tema. “Sigue siendo una de mis canciones favoritas hasta hoy”, afirmó Stanley en declaraciones recogidas por Guitar World.
En esa entrevista, también sostuvo que la banda podía recuperar la canción para sus conciertos y remarcó que, desde su perspectiva, el tema mantenía la fuerza que tenía en los años setenta. La declaración permite entender el lugar que ocupa dentro de un catálogo extenso, construido durante más de medio siglo de actividad.
La historia de “C’mon and Love Me” también muestra cómo trabajaba Kiss en aquellos primeros años. La composición no surgió de una planificación prolongada, sino de la necesidad de responder de inmediato a la exigencia de grabar un nuevo álbum.
Dressed to Kill reunió temas decisivos del primer repertorio de Kiss
Editado el 19 de marzo de 1975, Dressed to Kill reunió diez canciones y llegó apenas seis meses después de Hotter Than Hell. Junto con “C’mon and Love Me”, incluyó “Rock and Roll All Nite”, que con el paso del tiempo se transformó en uno de los temas más identificados con la banda.
El álbum también incorporó una nueva versión de “She”, que había aparecido originalmente en el debut homónimo de Kiss, publicado en 1974. De ese modo, el disco combinó composiciones recientes con material que el grupo ya había desarrollado en sus primeros meses de carrera.
La urgencia impuesta por el sello no impidió que el álbum dejara canciones centrales en el repertorio de la formación original. Stanley y Simmons concentraron gran parte de la composición, mientras Criss y Frehley completaban en los ensayos los arreglos y la identidad sonora del cuarteto.
Para Kiss, Dressed to Kill llegó antes de Alive!, el disco en vivo lanzado en septiembre de 1975 que amplificó su popularidad.
Fuente: infobae.com














