El ministro de Defensa de Reino Unido, Wes Streeting, estimó que su país cuenta con «poco más de 1.000 días» para estar listo para una guerra contra Rusia. «Para el 2030, la magnitud de sus fuerzas y su economía de guerra podrían situarlos en condiciones de atacar», consideró el funcionario en diálogo con el diario británico The Telegraph. El mismo ministro había afirmado hace un mes que Londres está preparado para defender militarmente las islas Malvinas ante los reclamos de soberanía que realizó Argentina ante Naciones Unidas. Streeting sostuvo que el escenario internacional combina amenazas militares tradicionales con nuevas formas de agresión, como los ciberataques, el sabotaje y las operaciones destinadas a desestabilizar servicios esenciales.
En ese marco, el funcionario defendió el incremento del gasto en Defensa y la necesidad de fortalecer la cooperación con la OTAN y Estados Unidos. Streeting afirmó que Gran Bretaña necesita mejorar el equipamiento, los recursos y la dotación de sus Fuerzas Armadas. El inglés aclaró que el cambio central no está necesariamente en la voluntad de los adversarios de atacar al Reino Unido, sino en las capacidades que podrían desarrollar en los próximos años. «Esto no es 1982», qué había dicho Reino Unido sobre su capacidad militar para defender la ocupación en Malvinas “Esto no es 1982.
Los argentinos no tienen la capacidad de tomar las Falkland, y nosotros sí tenemos la capacidad de defenderlas”, había remarcado el funcionario británico en declaraciones a The Sun, al ser consultado de forma directa por la capacidad operativa de Londres para repeler un despliegue naval argentino en la zona. Durante la entrevista con el periódico británico, el titular de la cartera de Defensa apuntó de manera directa contra la estrategia internacional del presidente Javier Milei, y lo acusó de volver con discursos y reclamos históricos sin sustento: «Lo que hemos visto del presidente de la Argentina es lo mismo que escuchamos de los argentinos año tras año: quejarse por las Falkland, decir que son suyas”, había cuestionado Streeting. El funcionario del Reino Unido había resaltado que para Gran Bretaña la disputa se resolvió con la guerra de 1982, y había aludido a la autodeterminación de los isleños: «Esta cuestión se resolvió en 1982 y sigue siendo la voluntad de la abrumadora mayoría de los habitantes, que eligen ser británicos”.
Fuente: c5n.com














