Las fuerzas aéreas de Francia y el Reino Unido realizaron por primera vez un ejercicio conjunto de simulación de ataque nuclear, según informaron los ministerios de Defensa de ambos países en un comunicado conjunto difundido el viernes. La maniobra, bautizada “Rummy”, se desarrolló el martes sobre el mar Mediterráneo y reunió a cazas Typhoon de la Royal Air Force (RAF) con aviones Rafale franceses.
El ejercicio no involucró armamento nuclear real y se llevó a cabo en cumplimiento de los procedimientos de seguridad establecidos, de acuerdo con el comunicado. El objetivo declarado fue reforzar la coordinación entre las dos únicas potencias nucleares de Europa occidental, en un contexto de tensión sostenida con Rusia a más de cuatro años y medio de la invasión a Ucrania.
Los aviones franceses despegaron de la base aérea de Saint-Dizier, en el noreste de Francia, y fueron escoltados por cazas Typhoon británicos durante la simulación. “Los Rafales franceses, escoltados por Typhoons de la RAF, llevaron a cabo una simulación de ataque nuclear”, señaló el comunicado del ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia.
Se trató del primer ejercicio nuclear francés en el que participó el Reino Unido, y marcó un antecedente en la cooperación bilateral en esta materia. Ambos países habían acordado en julio de 2025 reforzar la colaboración sobre sus respectivos arsenales nucleares, en respuesta al aumento de las amenazas hacia Europa y a la incertidumbre sobre el compromiso de su aliado estadounidense.
Esa incertidumbre se vincula con las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y sus gestos de acercamiento hacia Rusia, que generaron preocupación en Europa sobre la disposición de Washington a defender a sus aliados. La disuasión nuclear principal de Europa proviene históricamente de Estados Unidos y constituye, desde hace décadas, un símbolo de la solidaridad trasatlántica.
Francia y el Reino Unido representan las dos únicas potencias nucleares que quedan en Europa fuera de Rusia, después de que Ucrania renunciara a su arsenal en 1994 a cambio de garantías de seguridad de Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia.
La ministra de las Fuerzas Armadas de Francia, Catherine Vautrin, sostuvo que “poseer fuerzas nucleares independientes no excluye la coordinación”. Según Vautrin, la cooperación nuclear con el Reino Unido “sigue profundizándose” y el ejercicio conjunto demostró la “coordinación y el compromiso” de las dos potencias nucleares europeas “en apoyo de la seguridad de Europa y de una disuasión creíble”.
La funcionaria añadió que las fuerzas nucleares francesas “demuestran que pueden contribuir de manera aún más significativa a la seguridad general” de la OTAN.
El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, calificó la maniobra como “un paso histórico en la cooperación de defensa entre el Reino Unido y Francia, y una señal clara de que estamos hombro con hombro con nuestros aliados en materia de seguridad europea y disuasión creíble”. En la versión en francés del comunicado conjunto, Streeting había señalado que el ejercicio marcaba “un nuevo capítulo” en la relación bilateral en materia de defensa nuclear.
“En un mundo cada vez más peligroso, nuestros adversarios no deben tener ninguna duda: el Reino Unido y Francia permanecen unidos en su compromiso con la seguridad europea y con el mantenimiento de la disuasión que ha ayudado a preservar la paz durante generaciones”, agregó el funcionario británico.
Comparación de arsenales nucleares
Francia destina unos 5.600 millones de euros (USD 6.040 millones) anuales al mantenimiento de su arsenal, compuesto por 290 armas aptas para ser lanzadas desde submarinos y desde el aire, lo que la ubica como la cuarta potencia nuclear del mundo. El Reino Unido, por su parte, dispone de 225 ojivas nucleares.
En ambos casos, las cifras quedan muy por debajo de las de Rusia y Estados Unidos, que poseen más de 5.000 ojivas cada uno. El desequilibrio numérico forma parte del trasfondo que explica el impulso reciente hacia una mayor cooperación entre París y Londres en materia de disuasión.
La propuesta de Macron de extender el paraguas nuclear francés
El presidente francés, Emmanuel Macron, ofreció extender la protección de la disuasión nuclear de su país a otros aliados europeos, en su condición de única potencia nuclear de la Unión Europea (UE) tras la salida del Reino Unido del bloque. En marzo, Macron había anunciado que Francia ampliaría su arsenal nuclear y lanzó una iniciativa que ofrece a los socios europeos la posibilidad de participar en ejercicios conjuntos y de recibir el despliegue temporal de medios franceses con capacidad nuclear en su propio territorio.
El ministerio de Defensa francés había informado a principios de octubre que realizó el primer lanzamiento de prueba de su misil balístico de última generación lanzado desde submarino, el M51.3. El misil, sin carga nuclear, fue disparado frente a las costas de Bretaña como parte de una operación para certificar la capacidad del submarino nuclear Le Vigilant de desplegar el arma tras una revisión de mantenimiento mayor.
Según el ministerio, el lanzamiento se realizó sin ojiva y en estricto cumplimiento de las obligaciones internacionales. El anuncio no mencionó a Rusia, aunque se produjo en medio de una tensión creciente, días después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, advirtiera a Occidente que no amenazara el enclave ruso de Kaliningrado, que Moscú ha dicho que defendería con armas nucleares si fuera necesario.
La OTAN sostuvo que ninguno de sus “ejercicios o actividades representa una amenaza para el territorio de la Federación Rusa”. Putin, por su parte, afirmó que Rusia no tiene planes de atacar a ningún país europeo y que busca una coexistencia pacífica.
Fuente: infobae.com














