La máxima tensión que se respiraba en los pasos fronterizos del Norte jujeño y de la región tuvo un freno de mano providencial en las últimas horas. Frente al contundente reclamo de las provincias norteñas, intendentes y cámaras de comercio, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Dirección General de Aduanas resolvieron congelar por cuatro meses las modificaciones que buscaban endurecer de manera drástica el Régimen de Tráfico Vecinal Fronterizo (TVF). La decisión oficial quedó plasmada en la Resolución General 5914, que dispone un parate operativo de cuatro meses para evitar un colapso socioeconómico en los municipios de frontera.
La medida impacta de lleno en la economía de La Quiaca y su intensa interacción diaria con Villazón. Las normativas que pretendían imponerse de forma intempestiva amenazaban con paralizar el intercambio de mercaderías de subsistencia y el comercio de pequeña escala que le da de comer a cientos de familias puneñas.
En los considerandos de la resolución, el propio organismo nacional tuvo que admitir que la suspensión responde a «cuestiones operativas y socioeconómicas propias de las zonas de frontera», entendiendo que aplicar semejante torniquete aduanero sin contemplar la realidad del terreno iba a estrangular la vida comercial en la Puna.
Durante este periodo de gracia de 120 días, se abrirán mesas de diálogo técnico y social. Para el vecino de a pie y para el comerciante quiaqueño que la pelea día a día contra la inflación y los costos del flete, estos cuatro meses representan una ventana fundamental para defender la actividad y lograr que Nación entienda que la frontera jujeña necesita reglas claras, pero con sensibilidad hacia la realidad económica de nuestra gente.
Fuente: quepasajujuy.com.ar














