El presidente de Egipto, Abdel Fattah al Sisi, afirmó que el eventual apoyo militar egipcio a Arabia Saudita se limitará a defender el territorio y las fronteras del reino y no incluirá un ataque contra Yemen, en medio de la escalada de ataques de los hutíes contra objetivos sauditas.
Sisi realizó la declaración durante una sesión sobre seguridad nacional en el Foro Egipto 2026, ante el primer ministro Mostafa Madbouly, integrantes del Gobierno y altos funcionarios. El mandatario precisó que la intervención de las fuerzas armadas egipcias solo respondería a una solicitud formal de Riad y tendría un alcance defensivo.
“El esfuerzo militar egipcio está destinado a defender el territorio del reino y no incluye un ataque contra Yemen”, declaró Sisi.
El presidente agregó que las operaciones egipcias no se extenderían más allá de las fronteras nacionales ni de los territorios de un Estado árabe cuya estabilidad El Cairo buscara preservar.
Las declaraciones llegaron después de que Sisi solicitara el sábado al Parlamento una autorización para brindar respaldo a Arabia Saudita en caso de que el reino lo requiriera. La Cámara celebró dos sesiones reservadas para tratar el pedido y postergó hasta el 26 de octubre la votación sobre una eventual autorización a las Fuerzas Armadas.

El Gobierno egipcio avanzó además con contactos directos con las autoridades sauditas. El canciller Badr Abdelatty y el jefe de Inteligencia, Hassan Rashad, viajaron a Riad y se reunieron con el príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman. Durante el encuentro, Abdelatty entregó una carta escrita de Sisi dirigida al rey Salman, mientras ambas partes abordaron los vínculos bilaterales y la situación regional.
El contenido del mensaje no trascendió. La visita de la delegación egipcia se produjo horas después de la intervención del presidente en el foro gubernamental y en un momento en que Arabia Saudita reunió apoyos de sus aliados frente a la ofensiva hutí.
Los hutíes, aliados del régimen de Irán y controladores de Saná y de amplias zonas del norte de Yemen, intensificaron en las últimas semanas los lanzamientos de misiles y drones hacia territorio saudita. Los ataques alcanzaron una escala que obligó a Riad a cerrar su principal aeropuerto y a aplazar una conferencia internacional de inversiones.
El grupo también mantuvo un bloqueo marítimo que amenazó las exportaciones de petróleo sauditas. Arabia Saudita figura como el mayor exportador mundial de crudo y la situación elevó la preocupación por el suministro energético y por la expansión regional del conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán desde febrero.
Francia y Reino Unido anunciaron medidas de apoyo a Riad. El presidente francés, Emmanuel Macron, realizó una visita de solidaridad al reino y señaló que tropas francesas colaborarían en la protección de la terminal petrolera de Yanbu, sobre el mar Rojo.

El Gobierno británico, por su parte, comunicó el despliegue de aviones de combate para reforzar la defensa saudita ante el aumento de los ataques.
La posible participación egipcia sumó un nuevo frente a la guerra en Yemen. La coalición encabezada por Arabia Saudita respalda al Gobierno yemení reconocido internacionalmente, mientras los hutíes combaten a esas fuerzas desde hace años. Los ataques del grupo contra el reino derivaron en operaciones militares de la coalición contra posiciones hutíes en Yemen.
Egipto ya integró la coalición saudita en 2015. En aquella etapa aportó medios navales y aéreos, además de buques desplegados en el mar Rojo y el estrecho de Bab al-Mandab, aunque su papel de combate resultó limitado. La experiencia de los años sesenta, cuando miles de soldados egipcios murieron durante la guerra civil del norte de Yemen, continúa presente en el debate político del país.
(Con información de AFP y Reuters)
Fuente: Infobae — Nacionales — ver publicación original.
Fuente: infobae.com














