Rusia completó en apenas seis semanas la construcción de una nueva base militar diseñada para lanzar drones impulsados por motores a reacción, según reveló un análisis de imágenes satelitales realizado por la agencia Reuters, en una nueva muestra de la expansión de su capacidad ofensiva cerca de Ucrania.El terreno, ubicado en la región suroccidental rusa de Rostov, era un campo vacío el 31 de agosto. Para el miércoles se había transformado en una instalación con una superficie equivalente a unas 126 canchas de fútbol, de acuerdo con imágenes comerciales suministradas por Planet Labs y Airbus.La construcción de la base en Rostov coincide con un aumento del uso de drones de ataque a reacción por parte de Rusia, armas que Ucrania…
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.
Fuente: infobae.com














