Los parlantes que cinco veces al día convocan a la oración en Indonesia podrían convertirse en la diferencia entre la vida y la muerte ante un terremoto. Un programa piloto puesto en marcha por investigadores indonesios y japoneses evalúa si esa infraestructura religiosa puede funcionar como red de alerta sísmica temprana, aprovechando una cobertura que ningún otro mecanismo logra replicar en el territorio con mayor población musulmana del mundo.Según informó The Guardian, el experimento surge de una necesidad concreta: Indonesia es uno de los países más sísmicamente activos del planeta, y su agencia de gestión de desastres enfrenta el desafío de llegar a comunidades aisladas en un archipiélago de más de 17.000 islas. En ese contexto, los equipos de sonido…
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