En 2013, Brian Chesky, cofundador y CEO de Airbnb, envió una carta a sus empleados con un título que no dejaba lugar a dudas: “Don’t Fuck Up the Culture”, o “No arruinen la cultura”. En ella defendió que la cultura empresarial define cómo una compañía toma decisiones, desde la contratación de una persona hasta el desarrollo de un producto.La idea conserva vigencia en un momento en que las empresas tecnológicas crecen, amplían sus estructuras y delegan más responsabilidades. Para Chesky, la cultura no es una declaración de valores escrita en una pared ni un documento corporativo: es la forma en que los equipos trabajan juntos cuando enfrentan decisiones cotidianas.“La cultura es simplemente una forma compartida de hacer algo con pasión”,…
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