La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta limitada a los laboratorios tecnológicos. Sus sistemas intervienen en tareas cotidianas, organizan información, automatizan procesos y amplían capacidades en áreas como la medicina, la industria, la educación, el transporte y la investigación científica. También comienza a aplicarse en problemas vinculados con el clima, donde anticipar cambios rápidos puede resultar decisivo.En ese campo, un equipo de la Penn State University desarrolló un modelo destinado a estimar, hora por hora, el riesgo de inundaciones repentinas. La propuesta adapta un método de IA utilizado para crear imágenes y busca reconocer con mayor precisión los aumentos súbitos del caudal de los ríos, que pueden aparecer y desaparecer en poco tiempo.Un modelo de IA estimará inundaciones repentinasEl…
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