En la memoria colectiva de varias generaciones de argentinos, la imagen de una joven presentadora que, junto a un simpático pingüino, enseñaba lecciones fundamentales antes de dormir, ocupa un lugar de privilegio. Gachi Ferrari, quien supo ser una de las figuras más reconocidas de la pantalla chica durante las décadas de 1970 y 1980, protagonizó una transformación profesional y personal que la llevó de los sets de filmación y las tapas de revistas a las pasarelas y fábricas textiles de escala mundial. Aquella joven que deslumbraba en El libro gordo de Petete, el ciclo televisivo que competía en popularidad con hitos como El Topo Gigio, decidió en 1985 emprender un camino que cambiaría su trayectoria para siempre al conocer al…
Fuente: La Nación — Internacionales — ver publicación original.
Fuente: lanacion.com.ar














