El Gobierno británico escaló la tensión diplomática con la Argentina por el conflicto de Malvinas. Lo hizo al comunicar, el martes en Londres y en forma oficial, su rechazo al arbitraje internacional que pide la Argentina para frenar la explotación petrolera en las islas Malvinas, en lo que se conoce como Proyecto Sea Lion. Según deslizaron fuentes diplomáticas a LA NACION, la comunicación fue recibida por la embajadora argentina en la capital británica, Mariana Plaza. En el texto de rechazo, el Reino Unido calificó el pedido de arbitraje como un intento deliberado de “socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo con autogobierno”.Tras ese encuentro, el Gobierno británico emitió hoy un comunicado oficial. “El pueblo de las islas…
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