Un siglo después del hallazgo que sacudió la arqueología mundial, la tumba del faraón Tutankamón volvió a captar la atención científica. Un estudio publicado recientemente reveló la existencia de anomalías subterráneas detrás de la KV62 —denominación arqueológica oficial de ese recinto— que podrían indicar la presencia de estancias aún sin explorar. La teoría más audaz apunta a que alguno de esos espacios podría corresponder a la tumba perdida de la reina Nefertiti.La investigación, difundida por el portal de noticias DW y publicada en los Occasional Papers of the Amarna Royal Tombs Project, sintetiza 7 campañas de prospección realizadas desde 2015, incluidas las de 2023 y 2024, e integra datos de radar de penetración en el suelo, microgravimetría y otros métodos…
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