Hay cosas que solemos tirar a la basura sin pensarlo dos veces y que, con un pequeño cambio de destino, pueden terminar trabajando a favor del jardín. Cáscaras, borra de café, hojas secas, cartón o restos de poda no son necesariamente desperdicios: muchos son materia orgánica que todavía tiene algo para aportar.La clave está en no confundir reutilizar con llenar los canteros de restos de cocina. Algunos materiales funcionan muy bien como parte del compost, otros sirven como cobertura y unos cuantos requieren preparación antes de volver a entrar en circulación. El compostaje aprovecha justamente ese proceso natural de descomposición. Los microorganismos transforman los residuos orgánicos en un material estable que mejora la estructura del suelo y su capacidad de…
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Fuente: lanacion.com.ar






