Carlos Alberto Montoya Policía en 1994 pasó de ser oficial cubano a denunciar décadas de hostigamiento político, religioso y económico después de comunicar a sus superiores que asistía a una iglesia y quería acercarse a Dios. Tres décadas más tarde, afirma que teme ser detenido nuevamente y que la persecución también afectó a su esposa y a sus hijos, según relató a Diario de Cuba.Montoya tenía alrededor de 20 años cuando informó a sus jefes sobre su fe, poco antes del Maleconazo del 5 de agosto de 1994. Dice que la respuesta incluyó burlas, amenazas, su expulsión de la Unión de Jóvenes Comunistas y el intento de separarlo de forma deshonrosa de la Policía.“Los resultados fueron terribles: no solamente la…
Fuente: ver publicación original.
Fuente: infobae.com






