Todavía hay argentinos que imploran por una entrada para la despedida de Lionel Messi, cuya venta se agotó en una hora y cincuenta minutos. Ni los altos precios frenaron la avalancha de interesados. No existe un estadio que permita reunir a las decenas de miles de personas que quisieran llevar a su hijo o a su nieto, a su padre o por qué no a su abuelo también. Si el tema es la selección, el futbolero por ahora piensa en la despedida del miércoles 6. El proceso mental del retiro del genio llevará su tiempo. Pero a quienes conduzcan el nuevo seleccionado no les quedará otra que pensarlo sin él. Bienvenidos al post. Sin saber si seremos del todo bienvenidos.…
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Fuente: lanacion.com.ar






