La mujer no tenía hijos. A sus 86 años, y con algunos problemas de salud, decidió aceptar el consejo de su vecina de enfrente, que tanto la ayudaba, de mudarse a un geriátrico, ahí mismo en la ciudad de Chascomús. Ocurrió en 2018. Pero le daba miedo dejar su casa vacía, su único bien; por eso finalmente decidió donársela a una vecina y su marido, que eran personas de confianza: desde hacía un tiempo ella le cobraba la jubilación y se encargaba de sus trámites. Como era una mujer bastante formada y estaba lúcida, tuvo la precaución de donarla como nuda propiedad. Esa figura legal permite dividir en dos el dominio de una propiedad: uno es el titular legal del…
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