El 12 de agosto, Zaragoza fue uno de los centros de atracción mundial por el eclipse solar total, que se vio de manera magistral desde el Puente de Piedra, sobre el Ebro, y que colmó la ocupación hotelera de la ciudad. Si bien fue un punto de encuentro para quienes habían llegado desde distintos lugares del mundo, la capital de Aragón no tarda demasiado en demostrar que el viaje puede ir mucho más allá de una tarde mirando hacia arriba.Hay ciudades que necesitan un mapa para ser recorridas. Zaragoza, en cambio, se deja caminar. El centro histórico concentra buena parte de sus grandes edificios y el río Ebro funciona como una referencia permanente. El tranvía conecta distintos sectores y los…
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Fuente: lanacion.com.ar






