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Paulo Pécora: «Para mí, las limitaciones del Súper 8 son un estímulo»

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Nov 23, 2021
Pcora une su pasin por el cine y el Sper 8 para repasar su medio siglo y pico de historia Foto Vctor Carreira
Pécora une su pasión por el cine y el Súper 8 para repasar su medio siglo y pico de historia (Foto: Víctor Carreira)

Con vasta trayectoria en el periodismo y en el cine, Paulo Pécora unió ambas pasiones para escribir el libro «Súper 8 Argentino Contemporáneo», un trabajo que recorre los 56 años de ese formato en la Argentina, con un lenguaje llano y ameno para el público en general y que presenta mañana, a las 16, en el Festival de Cine de Mar del Plata, con acceso online para todo el país a través de la página del festival.

«En función de mi conocimiento como cineasta y acercamiento a cineastas como periodista surgió la idea de hacer un libro sobre el cine filmado en ese formato desde 1967 hasta lo más actual posible. Mientras escribía, seguían surgiendo directores», recordó Pécora en una entrevista con esta agencia.

El periodista, que cuenta con cuatro largometrajes y una incontable cantidad de cortos, reunió 25 entrevistas a directores que van desde los 19 años hasta los 70, además de haber consultado a una decena más de cineastas que dieron cuenta de las diferentes formas de abordar un formato que nació para la familia, pero que rápidamente se convirtió en una de las principales herramientas del cine experimental.

«Puede haber errores en todos los procesos, desde la cámara y el rodaje, hasta el revelado. Trabajás con otros tiempos y eso implica pensar la imagen de otra manera. Filmás sabiendo que hay un límite temporal y tomás precauciones. Te obliga a optimizar recursos mentales y materiales. Pero para mí esto no es una limitación, sino un estímulo», reconoció Pécora.

El director de «El sueño del perro» destacó del Super 8 que «es muy versátil y es fácil de utilizar; te da autonomía porque es una cámara pequeña, que podés trabajar solo y hasta sin director de fotografía».

El libro intenta meterse en el mundo del Super 8 de una manera entretenida y abarcativa. En palabras del escritor, no intenta ser exhaustivo sino un acercamiento tanto para neófitos en la materia como para otros interesados que se sientan atraídos para «tomar la posta y hacer una continuación, corregir o agregar datos».

«De algún modo, el libro tiene una intención didáctica, con capítulos divididos en los procesos que van desde el registro hasta la proyección. Yo quise explicar sobre estos procesos y cómo hacerlos, para que quien se acerque con la curiosidad de hacerlo, pueda leer el cómo», comentó.

«El valor destacable del formato -agregó- es que podés manipular desde el registro, con las posibilidades mecánicas de la cámara, como el cuadro a cuadro y generar efectos a partir de eso. También se puede sobreimprimir imágenes, o ponerle máscaras a la ventanilla de exposición o a la lente y el resultado es azaroso. Lo incierto siempre está presente».

En tren de explicar las virtudes que tiene el Súper 8 para experimentar, Pécora ahondó en que «también podés intervenir el revelado para modificar o deformar la imagen o en el montaje; quemar, pintar, borrar, lavar o hasta dibujar la película»: «Y por último, podés intervenir la proyección y pasar la película por varios proyectores a la vez», sumó.

Todo este mundo de posibilidades es el que atrae a muchos artistas por fuera del cine y lo que Pécora también rescata en su libro: «Hubo gente que ataba la cámara a un piolín y la hacía girar en el aire, dándole un efecto de ilusión óptica».

Ya como cineasta, Pécora recuerda una de sus mejores experiencias con el Super 8. Trabajando para Télam, entrevistó a la directora y pionera del cine experimental Marie Louise Alemann, a quien filmó por 30 segundos con su cámara Super 8. Con la película revelada, la frustración se apoderó de él: por subexposición, no se veía nada y estaba todo negro.

Sin embargo, dos años más tarde revisó el material y le insistió a un amigo suyo para que hiciera el transfer del fílmico al video y en ese pase, pudo recuperar la imagen, casi espectral, de Alemann y, sumando al audio de la entrevista, pudo realizar el cortometraje «MLA», uno de sus mayores orgullos como director.

«Te hace poner la cabeza de forma más precisa en un montón de cuestiones que tienen que ver con la exposición fotográfica. Tenés que hacer un montón de cálculos mentales que si te salen mal, el resultado es negativo. Pero para mí esto es un estímulo artístico», concluyó el autor.

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